No importa que ruede en inglés y rodeado de estrellas americanas. Wong Kar-wai vive inmerso en un microcosmos emocional en el que intenta jugar con el tiempo de unos personajes heridos de amor. La misma estética visual de films anteriores e idéntica aproximación a un universo de desencantos y desencuentros afectivos, de distancias físicas y también interiores. En “My blueberry nights” teje cuatro historias de corazones rotos, relojes estropeados y puertas que deben cerrarse para poder abrir otras. Música y fotografía espléndidas que buscan generar sensaciones, cuidada planificación para congelar emociones… todo con un tono nostálgico que a estas alturas suena a déjà vu, y que no alcanza el clímax deseado para el amor. Más de lo mismo —como el viernes Yoji Yamada y los samuráis—, para gusto de sus fans y disgusto de quien espera renovación.

Pero peor impresión ha dejado Gonzalo Suárez con “Oviedo Express”: comedia sobre los amoríos e infidelidades en la pareja, y sobre la vida como un gran teatro de mentiras. Esta es la historia de una compañía que llega a la capital astur para representar “La Regenta”, y cuya vida real se confunde con la de sus personajes: algo muy manido y poco original. La película descansa sobre un guión excesivamente literario —para bien y para mal— y a ratos artificioso, y su intento de naturalidad deriva hacia lo chabacano y tópico —aunque pretenda huir de ellos—. No le faltan momentos de ingenio e inteligencia, pero se queda en eso… en chispazos para una trama irregular y que camina a trompicones entre la tramoya, la ciudad y el escenario político.

Otro ilustre veterano, Ermanno Olmi, nos ha ofrecido “Centochiodi” (Cien clavos), una historia costumbrista de resonancias evangélicas y hondo calado neorrealista. Un profesor de filosofía decide poner fin a tanta especulación y teoría sobre la felicidad y la religión y “da muerte” a cien libros de su facultad para lanzarse a buscar el sentido de la existencia en la Naturaleza y la amistad. Mejor conseguido el naturalismo de los tipos populares —no actores— que la trama “policial”, exige verse en conexión con la tradición cinematográfica italiana. Pero la gran estrella del día era Ingmar Bergman y el documental-entrevista inédito realizado por Marie Nyreröd, “Bergman island”: una delicia para los amantes de su obra y para quienes estén interesados en conocer más sobre el lado humano de quien buscó en la isla de Farö una paz que se le había resistido.
En las imágenes: Fotograma de “My blueberry nights” © 2007 Vértigo Films. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Oviedo Express” © 2007 Gona. Todos los derechos reservados.
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