Cine de animación y tolerancia desde Francia para inaugurar esta 52ª edición de la Seminci. Lo firma Marjane Satrapi, autora también de dos cómics que ahora adapta en “Persépolis”: nos cuenta su infancia y adolescencia en Irán, desde la caída del Shah hasta la guerra con Iraq, y un ambiente irrespirable de fundamentalismo islámico. Historia muy bien contada, con unos flashback y subtramas perfectamente integrados en el núcleo central, y estupendamente plasmada con dibujos planos en blanco y negro —metáfora de la ceguera y falta de libertad del país—, y rostros llenos de expresividad a pesar del estilizamiento y abstracción de los rasgos. No es, sin embargo, una película infantil ni inocente, pues su ironía y acidez se cargan de simplificaciones ideológicas y abundan los tópicos de lo políticamente correcto: es, en definitiva, el testimonio y la mirada de una iraní occidentalizada. Acierta Satrapi en adoptar la óptica inocente de la niña y adolescente, pues logra así dar ritmo y humanidad en una historia familiar y social que engancha al espectador, y que incide una y otra vez en buscar la integridad personal y no el integrismo.

Ya en competición en la Sección Oficial, el japonés Yoji Yamada vuelve a la Seminci para cerrar su trilogía sobre los samuráis con “Love and honor”. Una nueva historia sobre la transformación y modernización del país nipón, con valores que permanecen como el amor o el honor, la lealtad o la religiosidad y otras prácticas en desuso como el suicidio, la diferenciación de castas o el propio oficio de la espada. De factura clásica similar a sus dos películas anteriores y un tono más dramático, la acción se centra en la adversidad de un samurái catador que se queda ciego tras ser envenenado, para después descubrir el engaño y violación sufridas por su esposa y que exigen la reparación del honor. De ritmo pausado y profundo lirismo, la película no sorprende en su evolución pero avanza con calculada precisión y se permite algún toque de humor.

Por último, en la sección Tiempo de Historia hemos podido disfrutar de un gran documental, aunque minoritario por su temática. En “Un lugar en el cine”, Alberto Morais rinde homenaje a tres cineastas y poetas que se han acercado a la realidad con respeto y espíritu de diálogo: Theo Angelopoulos, Víctor Erice y Pier Paolo Pasolini —éste a través de testimonios de quienes le conocieron— hablan del cine como experiencia del director con el mundo y con el espectador, del espíritu de resistencia y lucha que animó a Roberto Rossellini a buscar la realidad con una actitud de compromiso moral, de la muerte del cine a manos de la industria audiovisual. Por su parte, Morais logra imágenes contemplativas, congela el tiempo y trae ante el espectador bellas imágenes de los tres maestros.
En las imágenes: Fotograma de “Persépolis” © 2007 Vértigo Films. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Love and honor” © 2006 Notro Films. Todos los derechos reservados.
52ª Seminci. Crónica del domingo 28
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“Persépolis” lo confirma: el cómic se ha hecho mayor
Que “Persépolis” haya sido elegida por Francia para representarla en la carrera de los Oscar® tiene un interés que va mucho más allá de lo estrictamente anecdótico: no perdamos de vista que la industria gala es de las más potentes y ambicios…
“Love & honor”…
Título original: Bushi no ichibun. Dirección: Yôji Yamada. País: Japón. Año: 2006. Duración: 121 min. Género: Drama. Interpretación: Takuya Kimura (Shinnojo Mimura), Rei Dan (Kayo Mimura), Takashi Sasano (Tokuhei), Nenji Kobayashi (Sakunosuke …
“Un lugar en el cine”…
Dirección y guión: Alberto Morais. País: España. Año: 2008. Duración: 105 min. Género: Documental. Intervención: Víctor Erice, Theo Angelopoulos, Tonino Guerra, Ninetto Davoli, Nico Naldini. Distribuidora: Un Lugar En El Cine. Estreno en Espa….
Lo de Un Lugar en el Cine me parece normal. Me refiero al hecho de que ese cine que viene a defender o retratar haya quedado fuera de luegar hoy día. Es cierto que la industria domina el cine, pero también lo hacía hace 50 años, el tema es que quizás estos cineastas no han sabido mantener ese comprimiso que creen necesario con la realidad actual en el mundo audiovisual. Uno no puede estar siempre en la posición de “es que no me hacen caso” porque a lo mejor tienen que adaptarse para poder hacerse oír o, en este caso, ver.
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52ª Seminci. Crónica del sábado 27
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