« Inicio | Archivo de la Etiqueta 'Krzysztof Krauze'
Viernes 4 Julio 2008

Cinco años después de participar en “Hotel Rwanda”, Nick Nolte volverá a protagonizar una película sobre la escalofriante masacre ocurrida en Ruanda en 1994, cuando el conflicto étnico entre hutus y tutsis se saldó con casi un millón de asesinatos y miles de refugiados ante la pasividad internacional. Según publican en Cineuropa, el actor estadounidense trabajará en esta ocasión a las órdenes del premiado matrimonio de realizadores polacos Joanna y Krzysztof Krauze (“Mój nikifor”), siendo el título de este nuevo largometraje “Ptaki spiewaja de w Kigali”. Por lo visto, Nolte se enteró de la existencia de este proyecto durante la última edición del Festival de Cannes y contactó con la pareja de cineastas, interesándose en formar parte de él.

nicknolte-ptaki.jpg

Nolte se encargará de interpretar a un ornitólogo que salva a una joven tutsi testigo del genocidio, y la acompañará a Canadá, donde intentará comenzar una nueva vida. La cinta se basa en una novela del escritor polaco afincado desde hace más de treinta años en África Wojciech Albinski. Joanna y Krzysztof Krauze son también los autores del guión, en el que se abordarán asimismo temas como el sentimiento no realizado, el perdón y la responsabilidad respecto a los otros. Su intención es que el papel de la joven recaiga en una tutsi que vivió aquellos dramáticos acontecimientos. Se espera que el rodaje de “Ptaki spiewaja de w Kigali” dé comienzo en octubre, estando coproducida por Polonia, Estados Unidos, Canadá y Sudáfrica.

En la imagen: Nick Nolte en “Hotel Rwanda” - Copyright © 2004 United Artists, Lions Gate Films y Kigali Releasing Limited. Distribuida en España por On Pictures. Todos los derechos reservados.

Domingo 4 Noviembre 2007

A día 3 de Noviembre de 2007, el Jurado Internacional de la 52ª Semana Internacional de Cine de Valladolid, integrado por Marta Bianchi (Argentina), Toni Cantó (España), Xavier Capellas (España), Wiktor Grodecki (Polonia), Iôna de Macêdo (Brasil) y Fernanda Silva (Portugal), ha decidido otorgar los siguientes premios: Premio UIP Valladolid a “Un bisou pour le monde”, de Cyril Paris (Francia); Espiga de Plata al Cortometraje para “Si muero lejos de ti”, de Roberto Canales (México); Espiga de Oro al Cortometraje ex aequo para “Isabelle au bois dormant”, de Claude Cloutier (Canadá), y “Spielzeugland”, de Jochen Alexander Freydank (Alemania); Premio a la Mejor Dirección de Fotografía para Alberto Moro, por “14 Kilómetros” (España); Premio a la Mejor Música para Santi Vega, por “14 Kilómetros” (España); Premio al Mejor Guión para Eran Kolirin, por “La banda nos visita” (Israel y Francia); Premio a la Mejor Actriz para Jowita Budnik, por “Plaza del Salvador” (Polonia); Premio al Mejor Actor para Karl Markovics, por “Los falsificadores” (Austria y Alemania); Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director para Eran Kolirin, por “La banda nos visita” (Israel y Francia); Espiga de Plata para “Plaza del Salvador”, de Krzysztof Krauze y Joanna Kos-Krauze (Polonia); y Espiga de Oro para “14 kilómetros”, de Gerardo Olivares (España).

La inmigración es uno de los temas que más preocupa al país, y la Seminci se ha hecho cargo de ello. Por eso la Espiga de Oro ha ido a parar a “14 kilómetros”, de Gerardo Olivares: meritorio documental con una dramática historia ficcionada y una hermosa fotografía y música —también premiadas—, pero no lo mejor visto en estos días. También la sección Tiempo de Historia ofreció su primer premio al emigrante, en este caso sudamericano, con “Made in L.A.”, de Almudena Carracedo. Por otro lado, se ve que la muerte sigue espantando y no se la quiere ver ni en pantalla, aunque se presente de manera humana y sutil. La película de Naomi Kawase (“El bosque del luto”) sólo se llevó una mención concedida por la Juventud, pero menos aún consiguió la magnífica “Lejos de ella”, de Sarah Polley, sin duda la gran derrotada pues sus dos actores también se merecían reconocimiento. Estas dos cintas “interiores” eran, junto con “La banda nos visita” del israelí Eran Kolirin —que se lleva el premio al mejor guión y al director novel, merecidísimos—, lo mejor de la Semana a concurso.

Han sorprendido los premios concedidos a la polaca “Plaza del Salvador” del matrimonio Krauze: Espiga de Plata y Mejor Actriz para un drama que carga las tintas sin dar lugar al respiro. Su protagonista Jowita Budnik hace un buen y esforzado trabajo, aunque nos hubiera gustado más premiar a Julie Christie por “Lejos de ella”. El Jurado pensó que el papel masculino mejor interpretado era el de Karl Markovics por “Los falsificadores” : nada que objetar, y le felicitamos. Lo mismo que al canadiense Claude Cloutier por su cortometraje de animación “Isabelle au bois dormant”: si algún día se edita o cuelga en Internet, no dejen de verlo porque es realmente bueno y divertido. Cambiando de tercio, no ha sorprendido el voto del Público, que claramente prefiere el final feliz y la ternura. Eso es lo que encontró en la francesa “Juntos, nada más”, de Claude Berri —aunque habría que decir de Audrey Tautou-Amélie—, y en la española “Nevando voy” de Maitena Muruzábal y Candela Figueira, en la Sección Oficial y en Punto de Encuentro, respectivamente. Ambas optan por lo complaciente y amable, y eso tiene su premio. Otra cosa es lo que busca la mirada del Crítico (FIPRESCI), más pendiente del lenguaje y la perfección técnica, algo que se creyó descubrir en “Le voyage du ballon rouge”, de Hou Hsiao Hsien.

Se terminó una edición que apostó por directores veteranos —el Jurado prefirió no consagrarlos más con nuevos galardones, aunque nadie duda de la calidad de las presentadas por Wong Kar-Wai o Yoji Yamada, por ejemplo—, y también por películas provenientes de otros festivales como Cannes o Venecia —demasiadas, para lo bueno y para lo malo—. Por eso, la Espiga se la llevó una “sin usar”, y de eso nos alegramos…, aunque quizá en el futuro haya que arriesgar un poco más, ojear por el mundo en busca de joyas verdaderamente inéditas, y renunciar a alguna vecindad —decepción total de los españoles Gonzalo Suárez y Mario Camus, mientras que nos sorprendió para bien Roser Aguilar, pero no concursaba—. Por momentos, la Semana parece pedir innovación y salir del estancamiento, dejar de ser festival “escoba” aunque conserve sus señas de identidad, entre la sobriedad y el compromiso social. La organización tuvo algún que otro traspiés en las copias de ciertas películas, y hubo demasiado DVD en secciones paralelas, pero, en cambio, abandonó la traducción simultánea para subtitular todo lo proyectado: una de cal y otra de arena. Algo se mueve y se avanza, aunque aún hay mucho camino por recorrer. Veremos qué pasa dentro de 365 días, y si la Seminci y Juan Carlos Frugone no pierden el tren: con el AVE, ni Valladolid ni la Seminci se podrán quejar de que Sevilla les coja la delantera.

52ª Semana Internacional de Cine de Valladolid, celebrada durante los días del 26 de Octubre al 3 de Noviembre de 2007.

En las imágenes: Logotipo de la Seminci y Espiga de Oro © 2007 Seminci. Todos los derechos reservados. Detalle del cartel de “14 kilómetros” © 2007 Wanda Visión. Todos los derechos reservados. Fotograma de “La banda nos visita” © 2007 Manga Films. Todos los derechos reservados.

Jueves 1 Noviembre 2007

Quizá para enmendar la decepción de ayer con Sergio Renán, hoy se ha proyectado “XXY” de Lucía Puenzo, premiada en el Festival de Cannes y candidata de Argentina a los Oscar®. Película planteada como una búsqueda de la identidad sexual y personal, a partir de la historia de una chica a la que sus padres habían querido dejar la opción de elegir su orientación cuando llegase a la adolescencia. La cinta está bien rodada e interpretada, con diálogos ambiguos que dan la información justa, con una ambientación de luces frías que potencia la indefinición que propone la misma historia. La realidad es dura y dramática, si bien el planteamiento de salida resulta artificioso. Aunque se le dota de sensibilidad adolescente, el film exigía una mayor profundidad.

Del drama argentino bien cocinado y condimentado, pasamos al dramón polaco ofrecido en “Plaza Salvador” por Krzysztof Krauze y su esposa Joanna Kos-Krauze. Historia para llorar con la protagonista, una buena mujer que ve cómo la quiebra de la constructora les deja sin vivienda, su suegra la enemista con su marido y le hace la vida imposible aprovechando que les ha acogido en su casa, su marido la engaña con un amante… Crónica negra y espesa que no deja respirar al atribulado espectador, hasta un desenlace tan poco coherente con las dos horas previas… que sólo se explica por un error de guión y una voluntad de justicia de los directores.

Pero la negrura y sordidez estaba aún por llegar en la jornada de hoy, y vino de la mano de “Heile welt” del austriaco Jakob M. Erwa. Retrato de dos generaciones que compiten en desorientación y desenfreno: adolescentes que no son dueños de sus emociones ni de sus actos, que vagan por las calles entre robos, juergas de alcohol y sexo; y padres que también abandonan su responsabilidad y temen haber perdido el cariño y autoridad sobre sus hijos. Lo malo es que el director cae en lo que denuncia y se hace indigesto, con una cámara loca de planificación descuidada, una fotografía de mínima resolución, un gusto por lo morboso en escenas de sexo y violencia, y una ambientación posmoderna que cansa y asfixia. Menos mal que por la tarde apareció Albert Lamorisse con sus dos mediometrajes más reconocidos, en un homenaje que la Seminci le ofrecía: “Le ballon rouge” y “Crin-blanc”. Cine de los años 50 multipremiado para dar una lección de poesía e inteligente uso de la imagen, de dulzura y humanidad. Cine de muchas lecturas y factura sencilla que recomiendo a todos los amantes del buen cine, pues recientemente ha sido editado en DVD.

En las imágenes: Inés Efron en “XXY” © 2007 Wanda Visión. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Heile welt” © 2007 Novotny & Novotny Filmproduktion. Todos los derechos reservados.

Jueves 25 Octubre 2007

Frente al escepticismo y las dudas que el festival respira actualmente, y dejando atrás los intentos, decepciones y justificaciones de pasadas ocasiones, lo cierto es que esta nueva edición, que mañana viernes comienza, vuelve a apostar por el cine de animación para su inauguración. Si el año pasado la encargada fue “Azur y Asmar” (Michel Ocelot), en esta ocasión se ha concedido tal privilegio a otra cinta francesa, “Persépolis” (Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud), galardonada con el Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes y elegida como representante francesa para los próximos Oscar®. A su lado, la Sección Oficial este año apuesta por lo seguro, por cineastas veteranos y consagrados, en algunos casos muy ligados al festival en ediciones pasadas. Parece que es la hora de recuperar prestigio, aunque ello suponga abandonar experimentos y renunciar a posibles-futuros directores que pasasen a estar en deuda con la Seminci. Autores como Wong Kar-Wai, Ermanno Olmi, Yoji Yamada, Sergio Renán o el mismo Ang Lee traen sus últimos trabajos. Así, la película “My blueberry nights” de Wong Kar-Wai —tuvo recientemente un ciclo dedicado— pasará de inaugurar el último Cannes a concursar por la Espiga, lo mismo que el italiano Olmi con “Centochiodi”, Yamada con “Love and honor” y su compatriota japonés Naomi Kawase con “El bosque del luto”; también tendrán opciones el recuperado director argentino Renán con “Tres de corazones”, y el tailandés Hou Hsiao Hsien con su “Le voyage du ballon rouge” que también llega desde Cannes.

Nombres ilustres para dar brillo a una edición que contará con la presencia de la coproducción hispano-mexicana “La zona” de Rodrigo Plá“Lo bueno de llorar” del chileno Matías Bize (ganador del máximo galardón hace dos años con “En la cama”) y “Lo mejor de mí” de Roser Aguilar —homenaje a la Escuela de Cine de Cataluña y a su Proyecto Ópera Prima—, todas ellas fuera de concurso. La cuota española de esta sección competitiva la ocuparán los veteranos Gonzalo Suárez con “Oviedo Express”, Mario Camus con “El Prado de las Estrellas” y Gerardo Linares con “14 kilómetros”. Y junto a ellos, otros de reconocida trayectoria que traen títulos seleccionados por sus países para representarlos en los próximos Oscar®: Lucía Puenzo lo hará por Argentina con “XXY”, Stefan Ruzowitzky por Alemania con “Los falsificadores” — ya presente en la Berlinale—, mientras que la israelí Eran Kolirin lo hará con “The band’s visit”. La lista de concursantes que pretenden espigar algo la completan el austriaco Jakob M. Erwa con su ópera prima “Heile welt”, el polaco Krzysztof Krauze con “Mój Nikifor”, el francés Claude Berri con “Juntos, nada más” —con la actuación de Audrey Tautou—, y la actriz convertida en directora Sarah Polley con “Lejos de ella”. Olivares, Kolirin, Erwa, Asthon, Polley y Puenzo son los aspirantes al Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director.

La clausura le corresponderá a Ang Lee con la polémica y galardonada en Venecia “Deseo, peligro” —fuera de concurso—, un tanto que se apunta la Seminci en su intento de atraer la atención de la prensa y de prestigiarse internacionalmente. Como se ve, en lo que a cinematografías se refiere, la presente edición se confía sobre todo a producciones asiáticas y en menor medida europeas, mientras sorprende la nula presencia de cine de los Estados Unidos, algo que exige una explicación de los responsables y alguna que otra interpretación. En total, 17 películas en concurso y 5 fuera de él, que serán acompañadas y precedidas en su proyección por otros 15 cortometrajes en competición.

En las imágenes: Fotograma de “Persépolis” © 2007 Vértigo Films. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Deseo, peligro” © 2007 Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.